Nuestro Centro Sagrada Familia –El Pilar está abierto a a todos. Esta apertura se realiza desde la identidad clara y firme de un Proyecto Educativo Cristiano. Las familias que tienen a sus hijos en este Colegio han de manifestar la aceptación de dicho Proyecto.

Nuestro Centro Sagrada Familia-El Pilar colabora con los padres en la en la misión de educar a sus hijos y es de suma importancia que sientan el Colegio como la prolongación de la vida de familia.

Nuestra Pedagogía se fundamenta en: El amor como único medio que hace posible la educación integral.

La Tradición pedagógica de la EDUCACIÓN Marianista manifiesta los siguientes RASGOS:

1. En una concepción cristiana del hombre, está atenta a las condiciones singulares de cada educando y a las etapas evolutivas de su crecimiento intelectual, afectivo, moral y espiritual.

2. En el amor a la propia cultura y tradiciones, con apertura y respeto a lo característico de otros pueblos.

3. En un clima educativo que comienza en el ambiente físico y debe ser sencillo, acogedor y alegre. El testimonio de sencillez y pobreza evangélicas no es contrario a la adecuada dotación de materiales didácticos, instalaciones y equipos necesarios para su mejor educación integral.

4. En ser comunidad abierta y sensible a todo lo que interesa al bien del hombre. Los llamamientos de la Iglesia a favor de la paz, la justicia y la ayuda fraternal a los más necesitados son puntos de partida para educar en el reconocimiento de la dignidad de la persona humana.

5. En el Espíritu de familia porque no hay madurez humana sin amor, como no hay crecimiento vegetal sin calor y humedad.

6. En el respeto a la personalidad del alumno. Guiado por el espíritu de fe, el educador «descubre, respeta y venera en la personal frágil del niño la persona de Jesucristo y el precio de su sangre.»

7. En la adaptación al los cambios de los tiempos porque si queremos ayudar a los alumnos a ser hombres y cristianos íntegros, hay que orientarlos a ser hombres de su tiempo, utilizando convenientemente los progresos de la ciencia y de la técnica.

8. En la autoridad como servicio porque en educación son autoridad: los que son coherentes entre su vida y sus exigencias; los que son serviciales, entregados, dialogantes; los que son firmes en lo esencial y flexibles en lo accidental; los que nunca menosprecian, ironizan ni ridiculizan.

9. En la Educación en la verdad y para ser veraces, porque sólo convence lo que es fruto de una convicción y posee la credibilidad del ejemplo de quien lo comunica.

10. En la formación intelectual porque una persona bien formada intelectualmente, con una buena formación del pensamiento, se encuentra mejor equipada para llegar a ser un hombre maduro.

11. En la educación de actitudes sociales «El espíritu social supone el olvido de sí mismo. Toda educación que combate el egoísmo favorece la expansión de las virtudes sociales.»

12. En la educación Cristiana porque la organización de un centro, su material y sus medios resultan inoperantes si no hay un educador que les dé vida y espíritu trascendente.